Día 8
Hoy teníamos pensado empezar las marchas, pero el transporte público sólo funciona los lunes, miércoles y viernes, así que el día de hoy lo hemos pasado haciendo colada, explicando cómo hay que hacer una marcha, tipo de calzado, el porqué del macuto y su distribución, pero sobre todo explicando cartografía y orientación en la montaña, cosas imprescindibles en un grupo scout, y es que la montaña nos vuelve locos, ¡¡¡que ganas de subir al monte!!!
Desmontar tiendas ha sido lo mas rollazo, pero después les premiamos con un bañito en el río, que aunque el agua está gélida, merece mucho la pena darse un chapuzón.
Día 9
La marcha de la manada consiste en ir al mismo pueblo San Juan de Plan, que está a unos 4 kilómetros por camino, pero todo el rato con sombra por lo frondoso que es el bosque. En el pueblo disfrutarán de piscinita y un pedazo de juego de ciudad. El rehacer los macutos de todos los lobatos para que se lleven solo lo necesario para la marcha es una tarea de chinos, pero es imprescindible, porque si por ellos fuera, llevarian hasta las piedras que van coleccionando a lo largo de los 15 días.
La tropa, los escultas y el clan, tienen un poco más de chicha. Nos despertamos a las 4:30 de la mañana para ir al pueblo y coger allí el único autobús que sale a las 5:45 y que nos lleva a Ainsa, donde empezamos la marcha, pero sorpresa la nuestra al ver que lo que llaman autobús aquí es a una furgoneta de 9 plazas, donde no entra ni una sección completa, por lo que tenemos que modificar la marcha de las tres secciones en el mismo momento. La solución fue: ir las tres secciones juntas a Monte Perdido. Así que comenzamos a andar y tras 21 kilometros (5 horitas aproximadamente, con descansos inclusidos) nos hospedamos en un camping en el pueblo Bielsa, donde pudimos echarnos una siesta alucinante y retomar fuerzas para ir al pueblo de visita.
Por la noche una ducha de agua caliente fue suficiente para ser felices con poco y dormir en un césped mullidito no tiene precio.
Todos se han portado como unos campeones.